
¿Vale la pena visitar Yanaka? Lo que cuentan los visitantes extranjeros y japoneses
Seguramente ya has visto la foto: una escalera de hormigón empinada, el atardecer sobre una calle comercial pequeña y la figura de un gato en un cartel encima de la calle. Es Yanaka, conocida como el «barrio de los gatos» de Tokio. Quien llega desde la estación de Nippori baja por esa escalera con la idea de ver gatos por todas partes, quizá algún gato callejero dormido en un portal. Abajo encuentra una calle corta, puestos de croquetas, tiendas de cestas y de artesanía, y a muchos otros visitantes que han tenido la misma idea.
Según las opiniones que hemos reunido más abajo, la visita vale la pena, con una condición: no ir por los gatos que uno se imagina al oír el apodo.
¿Vale la pena? (con las palabras de los visitantes)
Reunimos opiniones de viajeros extranjeros que han paseado por Yanaka Ginza, sacadas de Reddit, TripAdvisor y Google Maps, y las leímos una a una con una sola pregunta en mente: ¿valió la pena? Así se repartieron las respuestas.
La mayoría de quienes van salen contentos. En TripAdvisor, alguien de California escribe: «Es, con diferencia, mi sitio favorito de Tokio». En Reddit, otra persona opina que «ir de compras por Yanaka Ginza vale la pena pase lo que pase», y cuenta que allí trabaja un maestro artesano del bambú y que se llevó una bandeja lacada a un precio razonable. En un tercer comentario de Reddit, alguien que compara Yanaka con Kioto y Takayama deja la decisión en tus manos: «El Tokio de antaño es, sencillamente, distinto en lo cultural. ¿“Vale la pena visitarlo”? Eso depende de ti».
La franja roja es algo mayor entre los extranjeros (14% de 71 opiniones) que entre los japoneses, como se ve en el termómetro siguiente (10% de 84). Esas 10 opiniones de decepción se reparten en tres grupos más o menos iguales. En el primero, la calle les pareció corta y corriente, sin más. Alguien de Singapur escribió en TripAdvisor que «no había gran cosa que ver; media hora y ya está», y tituló su reseña «No pasa nada si te saltas este sitio». En el segundo están quienes iban por el tema de los gatos y no lo encontraron, y si se miran todas las opiniones extranjeras, es la queja concreta que más se repite. El tercero gira en torno a un trato áspero en una tienda concreta, y esa historia tiene más de una cara. De los gatos y de esa tienda hablamos con más calma en «Lo que conviene saber antes de ir».
Cómo lo ven los visitantes japoneses
Quizá no lo esperes si es tu primer viaje, pero las opiniones japonesas son todavía más cálidas: el 83% de las 84 está en verde, frente al 70% de las 71 extranjeras. Un hombre de cuarenta y tantos años que escribe en jalan lleva casi 20 años pasando por esta calle, y no para hacer turismo: va a una clínica en Sendagi, el barrio de al lado, y llega caminando desde la estación de Nippori. «En la calle no pasan coches y hay muchos sitios buenos para comer algo mientras paseas; se está muy a gusto», escribe. Añade que para beber hay de todo, desde cafeterías hasta alcohol, y que con el supermercado, la farmacia y las tiendas de conveniencia no falta nada para el día a día. Y termina así: «Alrededor hay muchos santuarios, templos y parques; es un buen sitio para pasear con calma».
Una mujer de la misma franja de edad, también en jalan, cuenta que, mientras pasea comiendo croquetas, se acuerda de cuando era pequeña y vivía en Sumida, y caminaba con su abuela, ya fallecida, por una antigua calle comercial del barrio, entonces llena de vida. En otras reseñas se habla del ambiente retro, y en Google Maps alguien escribe que, vaya las veces que vaya, la calle tiene un aire distinto y nunca se cansa de ella.
Las críticas japonesas más duras, en su mayoría, no tienen que ver con que traten mal a los turistas, que es lo que quizá preocupe a quien viaja a Japón por primera vez. Quienes las escriben hablan más bien de cambios y de no encontrar nada que les apetezca comprar. Alguien de Osaka escribió en TripAdvisor que le pareció ver más tiendas nuevas pensadas para turistas que comercios de toda la vida. Otra persona, que vive en Tokio, la describe en la misma web como una calle comercial corriente, donde las croquetas cuestan más o menos el doble que en la carnicería de su barrio, y dice que no piensa volver. Una mujer de veintitantos años lo explica así en jalan: «Es una pena que, quizá por pensar demasiado en el turismo extranjero, al comprar cualquier cosa algo no acabe de encajar». Aun así, ella sigue disfrutando de las calles con aire de la época Showa, y añade: «Quien la conoció antes disfruta al pasearla pensando “esto antes era así”».
Lo que conviene saber antes de ir
La mayoría de las quejas más duras de las reseñas extranjeras tienen que ver con un puesto de fritos que vende croquetas. A lo largo de varios años se repite el mismo tipo de encuentro: una palabra cortante, poca explicación y la visita estropeada de golpe.
En 2019, alguien que vive en Singapur y viajaba en un grupo de seis contó en TripAdvisor que «un hombre que bien podría ser el dueño hablaba muy alto en japonés» y que, al parecer, se dirigía a ellos, aunque no había cola y en la tienda solo había otra persona comprando. Unos meses después, alguien de Perth, en Australia, escribió que un empleado del puesto de fritos era muy grosero con los clientes, como ya habían contado otras reseñas. En 2023, una persona de Kuala Lumpur que había viajado a Japón más de seis veces contó que le regañaron por usar en el móvil una aplicación de traducción y que sintió que allí los extranjeros no eran bienvenidos. Tituló su reseña «La peor experiencia en Japón».
Aparte de esto, una mujer japonesa de cincuenta y tantos años contó en jalan que volvió a una tienda de comida preparada después de mucho tiempo y vio cómo quien estaba al frente del local le decía que no varias veces a una persona extranjera, que acabó marchándose. «Me sorprendió un poco», escribe, y puso a su reseña un título en forma de pregunta: «¿No se admiten extranjeros?». En los tres primeros casos se trata de un puesto de fritos; en el cuarto, de una tienda de comida preparada, y quien lo escribió no aclara si es la misma. Leído todo junto, parece más la fama de una tienda concreta que algo que pase en toda la calle.
La calle, además, es más pequeña de lo que mucha gente espera, y varias personas la describen casi igual en sus reseñas, cada una por su lado. «Es una calle pequeña y corta que lleva a otra calle principal», apuntó alguien en TripAdvisor. Una usuaria de jalan solo la había visto en una pantalla y le pareció menos ancha de lo que imaginaba; había oído que las croquetas estaban buenas, fue a probarlas y le encantaron, aunque había bastante gente haciendo cola. El hombre que lleva casi 20 años pasando por aquí, el de la sección anterior, ya lo decía: alrededor hay muchos santuarios, templos y parques para pasear con calma. Otras personas cuentan en sus reseñas que la combinaron con el cementerio de Yanaka o con el santuario Nezu. Es una forma de pasar la tarde que le sirve a cualquier visitante.
Con los gatos pasa algo parecido. Hay menos gatos de verdad de lo que uno se imagina por el apodo de «barrio de los gatos», y entre las opiniones extranjeras es la decepción concreta que más se repite. En Reddit, alguien comentó: «Curiosamente, ese día no vi ni un solo gato vivo». Desde Polonia, alguien que pasó por la calle al salir de una clase de caligrafía justo al lado, y que dice no ser muy de gatos, lo cuenta así en TripAdvisor: «Que conste que aquí no hay gatos de verdad; al menos nosotros no vimos ni uno, y todo lo que hay en los tejados son gatos falsos o esculturas».
También aparecen gatos en unas pocas reseñas japonesas. Una usuaria de jalan temía no ver ninguno con tanta gente, y al final encontró uno con manchas que hacía de dependiente en una tienda de artículos de gatos. Otra, de treinta y tantos años, escribe: «Estaba lleno de gatos (aunque eran gatos que no se mueven...)», y aun así añade: «Se la recomiendo a quien le gusten los gatos».
En las tiendas, el tema de los gatos está por todas partes: artículos y dulces con motivos gatunos, y figuras de gatos en lo alto de los tejados. Según la web oficial de la calle, los gatos de madera tallada los colocaron los propios comerciantes en 2008, años antes de la mayoría de estas reseñas. Tampoco es un mito del todo: en una foto antigua, junto al cartel que hay al pie de la escalera, aparece un gato tricolor de verdad (es la foto de abajo). Pasa, pero no conviene contar con ello.
La forma de visitar Yanaka que todos agradecen
Si recorres Yanaka Ginza como un tramo corto dentro de un paseo más largo, te ahorrarás la mayor parte de lo que decepcionó a otros visitantes.
Ve con hambre. Tanto los visitantes extranjeros como los japoneses elogian, y nombran una y otra vez, el menchi-katsu (un filete empanado de carne picada), las croquetas fritas y los dulces pequeños. Si además ves algún gato, tómalo como un regalo extra.
En varias reseñas se describe un paseo que une la calle con el cementerio de Yanaka, las calles de templos de alrededor y, algo más lejos, el santuario Nezu, y es fácil hacer lo mismo. Si te es posible, ve un día laborable: el habitual de casi 20 años cuenta que entre semana está tranquila y que los fines de semana se llena de turistas.
Si en algún mostrador te atienden con sequedad, no te lo tomes como algo personal y pasa al puesto siguiente. Lo más probable es que sea la tienda de la que se avisan unos a otros en las reseñas, y no tiene nada que ver contigo. Y si la famosa escalera está llena de gente cuando llegas, vuelve hacia el atardecer. Yuyake Dandan quiere decir, más o menos, «escalones del atardecer», y vale la pena elegir bien la hora para ver la puesta de sol a la que debe su nombre.
Por lo que cuentan quienes han ido, no es una visita obligada al nivel de un templo o un castillo famosos. Lo que describen, para bien y para mal, es un tramo corto del Tokio de antes que la gente sigue usando a diario, y la mayoría, tanto extranjeros como japoneses, se alegra de haberlo recorrido.
¿Todavía no sabes qué lugares famosos merecen de verdad un hueco en un viaje corto? Empieza por lo que de verdad importa en Japón. Y si te apetece más ambiente del viejo Tokio de barrio, el templo Senso-ji de Asakusa está a unas pocas paradas en tren.
Fuentes
- Organización Nacional de Turismo de Japón: Yanaka, una experiencia de pueblo pequeño en pleno Tokio: el cementerio de Yanaka, uno de los más grandes de Tokio, con más de 7.000 lápidas; los muchos templos que se trasladaron a Yanaka en la época Edo para frenar los incendios en una capital abarrotada; y la calle comercial peatonal de estilo antiguo apodada Yanaka Ginza.
- Asociación para la Promoción de la Calle Comercial Yanaka Ginza: Sobre Yanaka Ginza (en japonés): unos 60 comercios a lo largo de una calle corta de unos 170 m; los gatos de madera tallada que colocaron los comerciantes de la calle en 2008; y la escalera Yuyake Dandan, sobre la calle, conocida por sus atardeceres.
WMJS se escribe en Japón, por un japonés que quiere que conozcas su país un poco mejor, y se traduce al español con ayuda de la IA. Revisamos cada página, pero el español no es nuestra lengua materna. Si una frase suena rara, dínoslo. Con una frase basta.
Gracias. Cada mensaje lo lee una persona.
¿Cuánto sabes de Japón?
Un quiz hecho con 635 publicaciones públicas de japoneses
¿Quieres saber más? Pregúntale a los japoneses
¿Tienes alguna pregunta más sobre este tema? Se la haremos a japoneses de verdad.
Voice Box →